Escribir para no desaparecer.

Es difícil mirar la pantalla una y otra vez e intentar desnudar el alma a través de lo que se escribe. Corregir, borrar y sobreescribir decenas de veces con la intención de conectar con los demás, cuando al parecer, el mundo en que vivimos, está diseñado para evitarlo.
Un estímulo diferente cada segundo. Un tik-tok, un tweet incendiario, una nueva serie, un video viral, un comercial, una invasión militar, una tragedia o algo cada vez más oscuro y decadente.
Bajo estas condiciones, se antoja baladí que un hombre heterosexual de clase trabajadora intente exponer sus miedos, gustos e inseguridades a través de un medio escrito, pero, hoy más que nunca, lo considero un acto de resistencia, de escribir para no desaparecer.
Gemini recomienda que para hacer un blog “exitoso” se debe especializar en un tema y no escribir de muchas cosas a la vez: “Define de qué vas a hablar y a quién le escribes. Es mejor ser experto en un tema específico (ej. «cocina vegana rápida») que hablar de todo un poco”.
Al contrario, mi propósito es escribir de todo un poco, de lo que llama mi atención en el día a día, de lo que me desagrada, de las cosas que me aterran, de las que me alegran, de las que dan pena ajena, hasta de mis extravagancias, como lo mencione al principio, quiero desnudar mostrar quién soy a través de estas líneas. Y tal vez, con un poco de suerte puedan coincidir contigo.
¿Por qué? Porque escribir es mi pasión y busco seguir el ejemplo de mi amigo, el artista Oroku Saki, quien encontró su pasión en el tatuaje y el dibujo, en la expresión de sus sentimientos a través de sus trazos y sus colores y no conforme con eso, además, tiene el privilegio de plasmarlo permanentemente en la piel de personas, que aparte, le pagan por ello. Un sueño.
Descubrí algo similar con el periodismo, resultó que sin una preparación académica formal y previa, encontré cierta facilidad para escribir, pero nunca he tenido la oportunidad de escribir a mi gusto. Hasta ahora todo lo que he escrito han sido textos por encargo, entrevistas programadas, comisiones o mandamientos comerciales; nada que haya salido completamente de mi corazón.
Y ese es otro de los motivos de este proyecto, poder escribir a mi libre albedrío y a la vez, tener la oportunidad de conocerme mejor a mí mismo.
Escribo esto como si fuera un mensaje en una botella lanzada en el inmenso mar del internet con la esperanza de que alguien responda a mi señal. A partir de ahora, pongo mi corazón en las manos de quien lea estas líneas.
